Nunca imaginé redactar estas líneas desde una banca de madera en la plazuela de San Blas, con el sol andino templando el rostro y ese inconfundible aroma a tierra mojada y eucalipto que me transporta a la infancia. Cusco (3,399 msnm / 11,151 ft) no figuraba originalmente en mi radar como una vivencia introspectiva. O...Leer más