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Mi viaje a Perú: déjate envolver por la energía de Cusco

Cusco despierta energia vital

Mucha gente visita Cusco y la mayoría se va con grandes recuerdos de Machu Picchu, las ruinas del Valle Sagrado o se lleva el sabor de la bebida más famosa, el Pisco Sour. Pero muchos viajeros dirán que la energía de Cusco es atrapante. Es algo intangible que fluye a través de la ciudad, que te atrapa y te devuelve a la vida. Los lugareños dicen que la ciudad tiene una energía especial. Y no sé cómo describirlo de otra manera.

Quizás sean los lugareños los que crean este ambiente con su colorida ropa tradicional y su amable sonrisa. O tal vez es algo más. Cuando vine aquí y aprendí sobre el Imperio Inca, estaba sorprendida. Conocer todo lo que crearon y que no podemos explicar aumentó mi curiosidad y quería saber más sobre su sabiduría y su cultura. Fueron una civilización que estuvo tan en contacto con la naturaleza y todo lo que les rodeaba que el mundo fue para ellos una herramienta: usaron el sol, las estrellas, la luna, la tierra, el agua… y la energía.

Cusco energía especial

Nunca he creído en cosas que no puedo probar. Por eso he dudado de la existencia de esta llamada “energía”. Pero un amigo mío una vez lo comparó con el amor, o con estar enamorado más específicamente. Puede que no lo hayas sentido, pero sabes que existe. Formamos nuestra propia idea sobre lo que es, qué significa y cómo se siente. Pero, nunca lo sabemos hasta que realmente lo experimentamos. Y nunca lo experimentaremos hasta que estemos abiertos a eso. Y una vez que lo experimentamos, no podemos negar el poder que tiene. Esto es energía. Para quienes no lo han sentido es solo una palabra, una idea, un fantasma. Pero para aquellos que lo han experimentado, es tan real como la computadora que estás usando para leer este artículo en este momento.

La energía de Cusco, en sus calles y su gente

Un día estaba vagando a las afueras de la ciudad. Caminé por el barrio San Blas y continué subiendo. Después de San Blas hay muchas casas, y más allá de ellas están las montañas. Subí hasta la cima de una y tropecé con algunas antiguas ruinas. Me deslicé entre ellas, puse mis manos sobre las piedras y cerré los ojos solo por un segundo, respiré.

Cusco tiene algo diferente

Momentos después pasó un hombre junto a mí y me levantó la cabeza. El era un cusqueño y por su atuendo me hizo pensar que era un chamán. Se disculpó por sorprenderme y se presentó. Su nombre es Chani. Agitó su mano hacia mí para que lo siga a otro sector de la ruina. Comenzó a contarme la historia de los incas y de las ruinas.

Sacó un collar que, según dijo, es el símbolo de la antigua civilización llamado Chakana (la Cruz del Inca). Tiene cuatro puntos que representan los cuatro puntos cardinales: norte, sur, este y oeste. También consta de tres escaleras entre cada esquina que representan nuestros tres mundos: la tierra, el cielo e el infierno. En el centro del símbolo hay un agujero que representa cómo pasamos por los diferentes mundos. Algunas veces la cruz se divide en cuatro colores diferentes, que representan los cuatro elementos: tierra, agua, fuego y viento.

El conocimiento se transmite, como las energías

Mientras él me hablaba, yo estaba pendiente de cada palabra. Me preguntó si me gustaría que realizara un ritual de limpieza sobre mí. Acepté y él procedió a obtener una planta medicinal llamada muña y una rama de árbol. Cerré los ojos y él puso su mano en mi frente. Comenzó a cantar. Frotó la planta entre sus manos y la puso sobre mi cabeza, cara y hombros. Luego, usando la rama del árbol, empezó a cepillarme la planta, deslizándola agresivamente.

Honestamente, no puedo decir después del ritual me haya sentido particularmente “limpiada”, pero sentí la energía de Cusco y tuve una nueva apreciación y conocimiento de los incas y sus ruinas. Ellos no eran las personas más amables, conquistaban muchas comunidades y las controlaban por la fuerza, pero eran una civilización increíble que utilizaba todo el conocimiento que este mundo ofrecía. Y si pudiéramos aprovechar parte de ese conocimiento, creo que todos estaríamos mucho mejor.

Cusco tiene algo especial

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