La versión Backpacker es la ruta definitiva para quienes buscan llegar a Machu Picchu inyectando adrenalina pura al camino tradicional. Esta travesía de 4 días combina descenso en bicicleta (downhill), canotaje en ríos andinos, caminatas por ceja de selva y la opción de volar sobre los valles en tirolesa (zipline), todo bajo un Nivel 4/5 de exigencia física que requiere resistencia y adaptabilidad climática.

A diferencia de otras caminatas estáticas, este itinerario es dinámico y multifacético. La clave del éxito para un mochilero no está solo en la fuerza física, sino en la gestión del equipo (capas de ropa) y la aclimatación previa en Cusco (3,400 msnm). En nuestra experiencia operativa, el mayor error es subestimar el cambio de temperatura: empiezas a casi 4,500 msnm rodeado de glaciares y terminas en el calor húmedo de la selva alta.
El Dato de Oro:
La hidratación es crítica durante el descenso en bicicleta. A pesar de ser bajada, el cuerpo pierde sales rápidamente por la tensión y el viento seco del Abra Málaga. Lleva siempre pastillas de electrolitos.
Día 1: Descenso de los Glaciares a la Selva (Bicicleta y Canotaje)
Salimos de Cusco (3,400 msnm) hacia el Abra Málaga (4,350 msnm / 14,271 ft). Aquí comienza un descenso técnico en bicicleta de aproximadamente 3 horas hasta Huamanmarca. El terreno puede estar húmedo o con neblina, por lo que usamos bicicletas con frenos hidráulicos. Tras el almuerzo en Santa María, el grupo tiene la opción de enfrentar los rápidos de clase III y IV en el río Vilcanota. Es una descarga de energía pura antes de descansar en un hospedaje local básico pero seguro.
Día 2: El Camino Inca Real de la Selva (Trekking)
Este es el día más exigente en cuanto a caminata. Recorremos unos 16 km (10 millas) por senderos que conservan tramos originales de camino inca. Atravesamos plantaciones de café, coca y frutas tropicales. La humedad aquí es el «villano» invisible; el sudor es constante y los mosquitos de selva alta (puntos negros) no perdonan. Cruzaremos el río en una oroya (carro de cable) artesanal, una experiencia que pone a prueba los nervios antes de llegar a las relajantes aguas termales de Cocalmayo.
Día 3: Adrenalina en Santa Teresa y la Hidroeléctrica
La mañana comienza con el zipline en Santa Teresa, uno de los más altos de Sudamérica. Luego, caminamos aproximadamente 3 horas por la ruta de la Hidroeléctrica hacia Aguas Calientes (Machu Picchu Pueblo). Es un tramo plano que sigue la línea del tren, rodeado de una vegetación exuberante y bajo la mirada de las montañas Wayna Picchu y Machu Picchu.
Día 4: El Santuario de Machu Picchu
El día final. Subimos temprano (bus o caminata) para ingresar a la Ciudadela Inca. Tras un guiado profesional de 2 horas por los circuitos principales, tendrás tiempo para absorber la escala del sitio antes de retornar en tren hacia Ollantaytambo y luego en bus a Cusco.

✅ Lo Mejor: Es la ruta más completa en términos de aventura; no solo caminas, sino que conquistas el terreno con diferentes deportes.
❌ El Desafío: La presencia de mosquitos y la alta humedad en Santa Teresa pueden ser frustrantes si no llevas el repelente adecuado (mínimo 40% DEET).
Protocolo de Seguridad:
Contamos con mecánicos de ruta y vehículos de apoyo que siguen al grupo de ciclistas durante todo el descenso del Día 1. Si te sientes cansado o el clima empeora, puedes subir a la van sin costo extra.
El itinerario es una inversión emocional y física que requiere una logística de precisión. No se trata solo de ir, sino de hacerlo con el equipo certificado que garantice que tu única preocupación sea disfrutar de la vista y la adrenalina. Como operadores directos, controlamos cada eslabón de esta cadena, desde las bicicletas de doble suspensión hasta los guías expertos en primeros auxilios en áreas remotas.
La selva y la montaña te esperan, así que 👉 reserva tu cupo oficial en el Inka Jungle Backpacker y asegura una aventura técnica y segura.
